sábado, 14 de mayo de 2016



                                                V I D A L   M A Y O R

               Era el 6 de enero de 1247, cuando Jaime I de Aragón reunió Corte General en Huesca, donde se acuerda la recopilación y promulgación de los Fueros de Aragón. Jaime I de Aragón encargó esta misión al obispo de Huesca Vidal Canellas. La idea de Jaime I era acabar con la diversidad foral aragonesa. Don Vidal explica así el encargo: "con conseillo y con voluntad de todos manda et priega al seynor obispo de Huesca que fiziese derciturera compilation de los fueros assi como savio omne".
               Es seguro que Don Vidal redactó un Libro de Fueros muy extenso recogiendo textos aragoneses anteriores y explicaciones de los mismos basadas en el Derecho romano. Este libro es lo que se ha llamado Compilatio Maior o Compilatio Dominis Vitalis o Liber In Excelsis.
               Pero de esta recopilación, Liber In Excelsis, no ha llegado a nosotros ningún ejemplar.
               Pero lo que nos ha llegado es el códice llamado Vidal Mayor, que no es mas que la traducción (anónima) al aragones del Liber In Excelsis  que había sido escrito en latín por Don Vidal Canellas. Es pues, un códice jurídico que recoge la compilación de los Fueros de Aragón. De este códice no se conserva mas ejemplar que el que está en posesión de The J. Paul Getty Museum de Los Ángeles.
               Se desconoce la fecha exacta de su confección, aunque se estima que fue a finales del siglo XIII, probablemente entre los años 1276 y 1290; se desconoce el lugar de su producción (Huesca, Pamplona, Barcelona o un taller europeo), se desconocce su autor.
               Multitud de especialistas han dedicado su atención al Vidal Mayor desde hace más de medio siglo.Y es muy cierto que la obra lo merece por muchos conceptos. 
                Probablemente  el manuscrito no salió en muchos siglos de Aragón. Sabemos que a finales del siglo XIX estaba en poder de un abogado y alcalde de Zaragoza, D. Luis Franco y López. Tras su muerte ocurrida en 1898 sus herederos lo vendieron en 1906 a un comerciante ingles, C. Fairfaix Murray.
               No parece que se le echara en falta su pérdida en Aragón pues no se conoce ningun intento para hacerse co él
               Tuvo que ser un filólogo sueco, Gunnar Tilander el que se empeñó en encontrarlo. Tras trabajosas pesquisas lo identificó en Londres en propiedad del Dr. C.W. Dyson Perrins, que se lo había comprado a comerciante Murray.
               Tilander hizo una edición con un estudio filológico. Esta edición del Vidal Mayor se publicó en Lund (Suecia). Consta de tres tomos: el primero consiste en la introducción y raproducción en blanco y negro de todas las miniaturas; el segundo es su transcripción con notas y el tercero el vocabulario. Fue publicado en 1956.
               Y empieza una nueva andadura. A la muerte de Perrins se subastó en 1958. Llegó a Estados Unidos, aunque por poco tiempo ya que en 1962 volvió a Europa apareciendo en la colección del matrimonio Peter e Irene Ludwig en Aquisgran.
               Años después fue vendido de nuevo y lo adquirió en 1983 la Fundación Paul Getty y guardado en el Museo Getty de California. Y es precisamente a su generosidad y a las facilidades dadas que se pudo hacer la edición facsimil en 1989. La única condición que puso la Fundación Getty para conceder el permiso fue que el facsímil fuese de la máxima calidad. La iniciativa de este proyecto fue de D. Agustín Ubieto que entonces dirigía el Instituto de Estudios Altoaragoneses y la financiación corrió a cargo de la Diputación Provincial de Huesca.
               Es justo decir que la primera idea fue adquirir el códice de la Fundación Getty, pero esta se negó a su venta conociendo su inmenso valor.
               El último viaje que conocemos del Vidal Mayor fue a Valencia para estar en la muestra titulada "La Corona de Aragón. El poder y la imagen de la Edad Media a la Edad Moderna (siglos XII- XVIII)", que tuvo lugar en 2006.
               Y ocurrió lo esperado, el Vidal Mayor pasó desapercibido.

                   Caracteristicas del Vidal Mayor.

          - Es un manuscrito en vitela.
          -Está configurado en nueve libros.
          -Consta de 277 hojas, más dos preliminares blancas. Las dimensiones son de 245 por 375 mm., a dos columnas.
          -El tipo de letra es gótica libraria.
          -Contiene 156 miniaturas. De ellas 10 de 130 por 115 mm. , el resto más pequeñas. Suele haber una por página, aunque pueden haber hasta tres. Consisten en un repertorio de tipos con sus diversas formas de vestir. Representan las Cortes, los estamentos sociales e incluso las infraestructuras (molinos, castillos, puentes etc.). En tres de las miniaturas aparecen en bandera las barras de Aragón. Se trata de unas miniaturas de tal calidad y belleza que los legos en la materia nos quedamos asombrados.
          -Entre las hojas 241 y 242 falta una.
          -Cortado el margen inferior de la hoja 242.
          -En la hoja 44b hay cortda una miniatura.
          -Está realizado en la segunda mitad del siglo XIII.
          -Se desconoce su autor y lugar de realización.
          -Se encuentra en el Centro Paul Getty de Los Ángeles.

               En los diversos momentos de sus cambios de dueño no hubo ni por arte del Gobierno español ni por ningún estamento político y cultural de Aragón la más mínima intención de apostar por su compra, salvo el intento de compra a la Fundación Getty de los años ochenta del siglo XX.
               Lloramos amargamente por el patrimonio emigrado pero cuando se tiene la oportunidad de traerlo no se lucha por ello. Y la lucha que yo hablo no es hacer y decir pamplinas ante la televisión, ni reuniones vergonzantes, es poner el corazón en el empeño.

             






















lunes, 14 de marzo de 2016


                               UNA SUBLEVACIÓN DEL SIGLO XIX      


                                                               Bando 982

          D. Ramón Anglés, Brigadier de Infantería y Comandante General de la Provincia de Huesca.
                    Habiéndose declarado en rebelión la mayor parte de los habitantes de los villas de Ansó, Hecho y Siresa; con el fin de sofocarla, dar a los pueblos la paz que necesitan, con el de cumplir con mi deber y las órdenes del Excmo. Sr. Capitán General de este Reino y autorizado ampliamente por dicho Excmo. Sr. ordeno y mando.
                    Artículo 1º. Todo el que halla tomado parte en la rebelión, el que la haya auxiliado directa o indirectamente será pasado por las armas.
                      Artículo 2º. Todos los individuos que hayan ejercido en los pueblos cargos municipales o de cualquier otra especie a nombre de los sublevados sufrirá la misma pena de muerte.
                   Artículo 3º. En los pueblos en los que hayan sido depuestos los Ayuntamientos que había, volverán a sus puestos inmeditamente, investidos para este cargo por la ley y procurarán bajo su más estrecha responsabilidad capturar a los que les han reemplazado a fin de llevar a efecto el artículo anterior.
                     Artículo 4º. Los alcaldes de los pueblos me darán una noticia inmediatamente que reciban este bando de las personas de los suyos que se hayan ausentado de ellos desde que estalló la rebelión, los que lo hubiesen verificado tres días antes y durante ella.
                     Artículo 5º. Se indemnizará a los pueblos y particulares de los perjuicios que les hayan originado los rebeldes , con los bienes de estos, con los de los que hayan tomado parte en ellos y con los de sus cómplices y encubridores.
                        
                                    Santa Cilia 23 de noviembre de 1844.
                       
     
               Esto que acaban ustedes de leer, y creo que con perplejidad, está copiado del original esxistente en el Archivo Municipal de Huesca. Y es que repasando los archivos nos encontramos con documentos que nos explican mejor que nada cuales eran las condiciones de la sociedad de la época.
               El bando muestra una crueldad inaudita fruto de una sociedad descompuesta de la España del siglo XIX.
                Revoluciones, guerras civiles, bandolerismo, asesinatos, robos etc. producto todo ello de unos políticos incompetentes, que delegan en las autoridades militares, aún más incompetentes si ello fuera posible, la resolución de los problemas, y este bando es un ejemplo de como los resolvían.
                 Los políticos no dialogaban ¿ iban a hacerlo los militares? y así andábamos, con fusilamientos, estados de guerra, asonadas, que nunca han resuelto ningún problema.
               Desgraciadamente este hecho aquí relatado no es una excepción en el siglo XIX. Y como consecuencia fue uno de los siglos más desgraciados de nuestra historia, si no el que más. Y que tuvo su triste continuación en gran parte del siglo XX.
                  Lo curioso de nuestros políticos de antes, de ahora y tal vez de siempre, es que ponen por delante el diálogo aunque practican el monólogo.
                    Esperemos que nuestros políticos actuales lean la historia del siglo XIX y se comprometan dentro de sí a no repetirla.
 
      

                                














       

domingo, 10 de enero de 2016



                                          DE  ZUDA  A  MUSEO  DE  HUESCA

                     LA ZUDA

          La Zuda era el palacio fortificado de los walíes existente ya a finales del siglo VIII.
          La ciudad romana se reducía a la plataforma superior de la ovalada colina, desde la Zuda hasta la pendiente existente encima de San Pedro el Viejo, con centro en la actual catedral.
          El caserío creció por las laderas y la nueva muralla musulmana encerró estos barrios siguiendo el circuito de los actuales Cosos y la Rondas.
          La Zuda se había levantado en el extremo norte del recinto romano, al borde de la meseta.
          Por desgracia,es inutil intentar su reconstrucción ideal. Es imposible conocer su estructura. La Zuda respondería  a la teoría de las alcazabas que defendían las ciudades musulmanas. Su recinto amurallado abarcaría toda la punta norte de la meseta, incluidos los terrenos hoy ocupados por el Seminario y el derribado hospital de la Esperanza. Así pues,  Zuda sería algo más que el área estrictamente ocupada por el Palacio real, que después sería Universidad.
          Las murallas que encerraban la Zuda desaparecieron poco a poco al invadir las casas su espacio, en tanto que los reyes cristianos labraron al oeste su palacio románico, austero y fortificado.




                        EL  PALACIO  REAL  ARAGONÉS

          A la conquista de Huesca por Pedro I en 1096, estableció su palacio en la Zuda, alcazar del rey moro. Resulta dificil imaginar como quedó la Zuda tras su reforma por los reyes cristianos.
           El Palacio Real se atribuye su construcción a Alfonso II, en la segunda mitad del siglo XII.
          Detrás del edificio de la Universidad se encuentran los restos del Palacio.
           Su fábrica es de sillares con marcas de cantero. De la primitiva construcción queda el salón y la torre.
          El salón es de planta rectangular, de tres tramos cubiertos con bóveda de cañón ligeramente apuntada con lunetos. En el muro de poniente hay varios vanos abocinados de traza románica. El mure este tiene tres vanos de medio punto acomodados en los lunetos. Con ellos coinciden tres grandes arcos de medio punto. en el paramento norte está la entrada a la torre.  En la parte alta de este muro hay vanos ciegos, uno como de una hornacina, que denotan la existencia de un piso alto.
          Al exterior se apoya sobre un zócalo ataludado y está reforzado por gruesos contrafuertes. Los muros están rematados por una cornisa moldurada de piedra.
          La torre es de planta hexagonal alargada y acceso desde el salón. Su exterior es austero y ermético, con pequeñas ventanas semicirculares. Su remate sería almenado pero en su restauración se adoptó un tejado a varias vertientes. En la arista norte tiene un contrafuerte en forma de arbotante que descansa en un grueso pilar exterior. Por dentro el torreón tiene dos cámaras superpuestas. La inferior, tiene su entrada por arco de medio punto. Aquí la tradición situa la leyenda de la "Campana de Huesca". Tiene un tramo central cubierto por bóveda de crucería y dos ábsides contrapuestos alojados en los extremos del hexágono cubiertos por bóveda de cuarto de esfera. Está iluminada por leves ventanas abocinadas. La sala superior o "Sala de Doña Petronila" o "Gabinete de la reina Inés", esposa de Ramiro II. Se sube por una escalera volada. Tiene aspecto de capilla y consta de un tramo cubierto con  cañón apuntado que termina al este en ábside que interiormente es poligonal aunque por fuera es triangular. Todas las paredes están adornadas con bellas arquerías semicirculares, sencillas en el ábsidey dobles en el tramo recto, cuyas columnas tienen bellos capiteles, románicos en aquel y lisos en el segundo. Por el lado opuesto al ábside hay una especie de mirador.
          Es innegable el aspecto eclesiástico de esta sala que bien pudo ser oratorio privado de los reyes.
          Estos dos edificios (salón y torre) constituirían el núcleo principal del Palacio Real. Había en sus proximidades otras edificaciones de menor categoría que son las que posteriormente se destinaron a la Universidad.


                                                                       Salón del Trono

Universidad y Palacio Real
         



Sala de Doña Petronila




















Sala de la Campana



Torreón del Palacio Real


                      UNIVERSIDAD

          A petición del prior y jurados de la ciudad, el rey Pedro IV accedió y otorgó el privilegio, fechado en Alcañiz el 12 de marzo de 1354 concediendo a Huesca el Estudio General con las facultades de Teología, Cánones, Leyes, Medicina y Artes o Filosofía, dotadas de las libertades, privilegios y gracias concedidos por la Santa Sede a las Universiddades de Tolosa, Montpellier y Lérida. La confirmación de la Santa Sede fue concedida por bula del papa Pablo II en octubre de 1364.
          Facultó al Concejo para gravar con un dinero cada libra de carne expendida en la carnicería mayor y también recibir contribuciones de las aljamas de moros y judíos.
          Tras la bula papal, el obispo Antonio de Espés y el cabildo catedralicio accediendo a la solicitud del Concejo, aplicaron a la Universidad algunas rentas eclesiásticas de Alquézar, Berbegal, Almudevar y Lanaja. Esto ocurría el 11 de julio de 1473.
          Iglesia y Concejo decidieron la administración conjunta por una comisión mixta, a la que incumbía la contratación de personal.
          El obispo Juan de Aragón y Navarra concedió más rentas, catorce parroquias de Huesca y cuatro de Jaca. Aportación confirmada por el papa Julio II en diciembre de 1505.
          Las clases se darían en dependencias del Palacio Real.
          A principios del siglo XVI se hicieron reformas donde se impartía la Grammática.
          A mediados del siglo XVI se compraron algunas casas en la plaza de la Zuda con vistas a la amplición
          A finales del siglo XVI se pensó en hacer obras, que se comenzaron a principios del siglo XVII y duraron hasta 1638 en que se terminó el teatro construido en el local del Palecio cedido por Felipe III en 1614.
          A finales del siglo XVII la Universidad tenía gran prestigio, los alumnos numerosos y los edificios insuficientes e inadecuados, por lo que se imponía la construcción de un edificio acorde con su rango y categoría.
          La primera piedra se puso en 1690, localizándose el edificio en el patio que precedía al Palacio Real
          El proyecto era de Francico Artiga que se realizó en parte, ya que se suprimió la fachada solemne.
          La parte inferior de fachada es de sillares y la superior de ladrillo caravista. En la parte central va la portada adintelada y, sobre esta, balcón enmarcado con cartelas con róleos y encima un frontón curvo con el escudo de la Universidad en lo alto.
          La planta y patio es de concepción barroca. El patio es de planta octogonal, descubierto, rodeado de un pórtico de arcos carpanales en ladrillo sostenidos por treinta y dos columnas toscanas. La parte superior se halla rematada por pináculos y sobre el centro del lado oeste se alza una torre cuadrada de ladrillo caravista con un balcón adintelado enmarcado por pilastras y aletas. En el entorno del patio estaban las aulas (hoy son Museo Provincial) dispuestas en forma de claustro.
          La crisis de financiación y el descenso de alumnos crean un panorama desolador.
          Solo una ddecisión política podía evitar el cierre, pero priman los criterios utilitaristas, y el cierre de la Universidad se consuma el 9 de octubre de 1845.


                    INSTITUTO  DE  SEGUNDA  ENSEÑANZA
  El rector Jorge Sichar reunió al claustro para manifestarle que por Decreto de 17 de septiembre de 1845 queda suprimida la Universidad, quedando reducida a Instituto de Segunda Enseñanza.

                    MUSEO
           Nace a instancias de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos. Fue inaugurado en 1873 en su primera sede que fue el Colegio de Santiago.
          En su sede actual se instaló en 1968.
          Dispone de cuatro salas con las Colecciones Arqueológicas y otras cuatro con los Fondos Pictóricos.


Museo de Huesca


Patio del Museo de Huesca
   




















lunes, 30 de noviembre de 2015


                              LAS  RELIQUIAS  DE  LOS  SANTOS  ORENCIO  Y  PACIENCIA

          Según la tradición, San Orencio y Santa Paciencia fueron los padres de San Lorenzo mártir y de San Orencio obispo. A su muerte fueron enterrados en el oratorio de Loreto, distante 4 km. de Huesca.
        
                                                                 Santuario de Loreto
 
Durante la ocupación musulmana es probable que hubiese allí una iglesia y una comunidad cristiana.
          En las Ordinaciones de la Cofradía de San Lorenzo de 1350, se testifica la celebración de un rito de bendición en torno a la sepultura de los padres de San Lorenzo. Se dice:"Et dita la misa, encontient que fagant absolver la fuesa de los padres del senior Lorient". Y añade: "ut fit antiquitus" (como se hace desde mucho tiempo). En una bula del papa Clemente VII de Aviñón de 1387 sobre la iglesia de Loreto se dice: "iglesia de San Lorenzo, en la que se asegura que nació San  Lorenzo y donde están enterrados sus padres Orencio y Paciencia".
          En 1568 el abad de Montearagón, Pedro de Luna, de cuya jurisdicción dependía Loreto, examinó las reliquias que estaban contenidas en dos arcas cerradas con cuatro llaves.
          En varias ocasiones se han extraido reliquias:
                 El 4 de octubre de 1569, a petición de Felipe II que las solicita para El Escorial.
               El 19 de marzo de 1578, fueron trasladadas a la catedral de Huesca las cabezas de los Santos Orencio y Paciencia.

                                                                    Catedral de Huesca

                  El 31 de marzo de 1602 , para la reina Margarita de Austria.
                 El 23 de marzo de 1828, para el rey Fernando VII
          El resto de las reliquias permanecieron en Loreto en el hueco del ara y, más tarde, en un lugar alto y menos húmedp. En 1777, al inaugurarse el nuevo y espacioso templo, sus cuerpos fueron colocados en "su capilla, que es la cabeza de la nave del lado de la Epístola".
          El 2 de junio de 1810 el Obispo de Huesca, habida cuenta de que ha sido extinguida la comunidad de Agustinos de Loreto, ve necesario traer las reliquias a Huesca y depositarlas en la catedral, y fija el domingo siguiente.
          El 11 de septiembre de 1814, acabada la Guerra de la Independencia, se hizo el traslado de las requias desde la catedral a Loreto.
          En el año 1821 el Gobierno Constitucional ordena cerrar los conventos. El Ayuntamiennto de Huesca pide al obispo que ordene trasladar los restos de los Santos a la catedral, a la capilla de San Jerónimo. El obispo contesta que se debe esperar a que pase esta estación tan calurosa. Y en septiembre el Ayuntamiento se lo vuelve a recordar al obispo y este,al fin, dispone que sea el 118 de septiembre de 1821.
                                                                  Capilla de San Jerónimo

    Aquí hay que destacar el enorme interés del Ayuntamiento para hacer el traslado frente a la indolencia e indeferencia del obispo.
     En septiembre de 1823 el Prior de Loreto insta al Ayuntamiento y al obispado a trasladar las reliquias al monasterio , ya que el Gobierno legítimo ha anulado la supresión del monasterio. Por unas u otras causas el traslado no se realiza hasta el 1 de mayo de 1824. La procesión sale a las seis de la mañana. El Prior de Loreto, a poco de salir, se coloca entre los Capitulares del Ayuntamiento, inmediatamente detrás del Decano. Pero este acto arbitrario no acaba aquí, al llegar a Loreto el Ayuntamiento es invitado a subir y descansar y tomar un refrigerio, pero lo llevan a celda subprioral mientras que el Cabildo estaba en la prioral, y visto tal desaire deciden no aceptar el convite.
          Al año siguiente, por Sesión municipal de 30 de abril de 1825 la Corporación decide no aceptar el convite.
           Pero además en escrito de petición al Supremo Consejo de Castilla de 14 de marzo de 1826 pide que se le remita la resolución de dicho Consejo sobre el convite de Loreto tras la procesión de 1917. El Consejo contesta el 17 de marzo de 1826: Al Gobernador de Huesca se le dice que excusase por su parte y la del Ayuntamiento la aceptación del convite con lo cual excusaba también la ocasión de competencias, que solo servían para interrumpir la atención de S.M.
          La contestación a este ridículo pleito es perfecta. No acepten el convite y todo resuelto y además le dicen que no distraiga la atención del Consejo con estas minucias.
          Pero no acaba aquí esta ridícula disputa, pues no hacen caso al Supremo Consejo de Castilla. Y los ciudadanos de Huesca con sus terribles problemas sociales.
          El Ayuntamiento escribe al Dean quejándose de que en los años 1824 y 1825 el Cabildo ha ido a la celda prioral , mientras que el Ayuntamiento ha tenido que esperar en las escaleras para regresar a Huesca.
          Y siguen las vergonzosas cartas entre el Cabildo y el Ayuntamiento sobre el convite de Loreto. Tal disputa llega hasta abril de 1827.
          Ante los terribles problemas sociales que tenían ante sí, gastan el tiempo, la energía y el esfuerzo en estas tonterias vanas. Pero qué importa, lo importante es satisfacer la vanidad y los privilegios de los dirigentes civiles, eclesiásticos y militares. Esto ocurre en el desgraciado siglo XIX pero para nuestra desgracia no es muy distinto a lo que ocurre en el siglo XXI.
          Es el 23 de marzo de 1828 cuando a los caprichosos y funestos reyes de España se les ocurre pedir reliquias de los Santos Orencio y Paciencia. Reunidos el Obispo y Cabildo, Ayuntamiento y la Comunidad de religiosos abren las arcas y el Obispo extrae una canilla de la pierna llamada tibia de San Orencio y una canilla del cúbito de un brazo de Santa Paciencia. Se colocan en un cofrecito de plata que pusieron en el interior de una caja de caoba. Esta operación se realizó el 20 de abril de 1828.   
          Alocución a S.S.M.M. por la Comisión del Ayuntamiento de Huesca en el acto de entrega de las reliquias:
            Señor:
                Vuestro Ayuntamiento de la Ciudad de Huesca (tratado de infernal en las revolucionarias cortes) lleno de aquel entusiasmo que inspiran las acciones heroícas como las que V.V.M.M. han hecho dejando vuestra residencia ordinaria, para volar con la velocidad del rayo, a restablecer la tranquilidad de Cataluña, no puede menos de tributarles su admiración y gratitud, por medio de la Comisión que tengo el honor de presidir como Alcalde Mayor, y elevar su voz al templo de las Leyes, donde el genio de la elocuencia, apoyado en los principios eternos de la razón y la justicia, ha pulverizado los intentos criminales de los enemigos nocturnos del Sacerdocio y del Imperio, que no pueden mirar sin ceño.
          Vuestro amor y sabiduría,Señor, resalta como un globo de luz, en los corazones de todos los habitantes de Huesca, cuyo Ayuntamiento se congratula y da mil parabienes, no tanto por ver extinguido el fuego que amenazaba, como por haber tenido la honra de presentarse sin demora a facilitar para V.V.M.M., reliquias de los Santos Orencio y Paciencia, padres de San Lorenzo, tan luego que supo las deseaba poseer la religiosa piedad de V.V.M.M. por la generosidad con que los oscenses se han desprendido de alhajas tan estimables, se convencerán V.V.M.M. del gran amor y lealtad que profesan a Vuestras Reales personas, por cuya conservción no cesarán de dirigir sus votos al cielo.
              He aquí, Señor, los sentimientos que esta Corporación no puede expresar tan exactamente como quisiera, y la gratitud que os tributa, ofreciendo en las aras del honor el grato sacrificio de su existencia para la defensa e inmutabilidad de Vuestro trono absoluto.
              Discurso pronunciado el 27 de abril de 1828.
          Copio literalmente este vano discurso pues me parece una representación típica del lenguaje ampuloso de la época y la actuación indigna ante un rey absoluto, dictador y tirano. Discurso cobista, adulador y vacio de todo contenido. 
          Sesión del Ayuntamiento de 23 de mayo de 1828.
               Como en la Gaceta de Madrid se halla una nota de las corporaciones que hubieron la honra de cumplimentar aS.S.M.M. en la capital de esta Provincia, no resultando entre ellas este Ayuntamiento y sí algunos otros que entraron en el mismo día; y habiendo podido ser un olvido involuntario, se acordó que si en la Gaceta siguiente no se insertase alguna otra nota en que se exprese el cumplimiento de esta Corporación, se acuerda con una reverente exposición al Excmo. Sr. Mayordomo Mayor de S.M. a fin de que se sirva dar la orden conveniente para que se note en dicho periódico.
          Después de tantos avatares, discursos. trabajos y fatigas para presentarse al rey, ahora la Gaceta de Madrid ni los cita. Hay que imaginarse la desolación de estos figurones. Y además pretenden recurrir al Mayordomo Mayor para que sus nombres salgan en el periódico. No puedo por menos de ver aquí algo más que vanidad, estupidez. ¿ Y esta gente gobernaba España en el siglo XIX ? Pues parece que sí y además con gran parecido a los que nos gobiernan en el siglo XXI.
          El Gobernador Civil comunica el 14 de agosto de 1835 al Alcalde de Huesca que teniendo que cerrarse el covento de Agustinos calzados de Loreto y hacerse la traslación de las reliquias de San Orencio y Santa Paciencia, se ha fijado la fecha de mañana para ello.
          El Obispo comunica al Ayuntamiento que el día 16 de mayo de 1858 se trasladarán las reliquias a Loreto tras haber sido restaurado el Santuario.
          El periódico "Cuatro Esquinas" de 1996 en un artículo "sesenta años después", comenta:
                 El ataque hacia Huesca lo emprendió desde Barbastro una columna militar al mando del coronel Villalba a la que se fueron uniendo columnas catalanas. La que mandaba Domingo Ascaso fue la primera que cruzó la carretera Huesca-Zaragoza por Prebedo y continuó hasta Loreto, cayendo en su poder el 31 de agosto de 1936, al igual que el cementerio, Cuarte, Huerrios y Banariés. Alser tomado el Santuario, el interior se habilitó para cocinas de campaña y dormitorio de la tropa. Le llamaron al lugar "Castillo de Malatesta", en recuerdo al anarquista italiano. Estuvo ocupado desde agosto de 1936 a marzo de 1938.
          Damián Peñart en su Historia de la Diócesis de Huesca, dice:
                  El resto de las reliquias (San Orencio y Santa Paciencia) quedó en Loreto. Fueron destruidas en la guerra de 1936, cuando el Santuario estuvo en la primera línea del frente y fue cuartel del ejército republicano que sitiaba la ciudad de Huesca.
        Visita a Loreto tras la evacuación:
                  El altar mayor, dedicado a San Lorenzo, había desaparecido. Los retablos al estuco de la Virgen de Loreto, San Orencio y Santa Paciencia estaban destruidos. Los muros mutilados por la artillería.
    
   EXPOSICIÓN "SAN LORENZO Y HUESCA.SIGLOS DE ARTE Y DEVOCIÓN.
           SIETE DE ABRIL A OCHO DE AGOSTO DE DOS MIL NUEVE. 
              CENTRO CULTURAL IBERCAJA. HUESCA  

                                                      Testas de San Orencio y Santa Paciencia
   Testas de plata de San Orencio y Santa Paciencia.
      Autor desconocido.
               Mediados del siglo XVII.
               Plata fundida, recortada, repujada y bruñida.
               Localización: Catedral de HUesca. Sacristía.
                    Se trata de dos piezas similares, con los rasgos anatómicos de la calavera humana. Estos relicarios de los cráneos están recubiertos totalmente de plata, con la forma de un cráneo, con la silueta de la boca, nariz y ojos. En la parte superior de ambas, un pequeño óvalo moldurado en plata y cerrado con un cristal  que deja ver el hueso de los cráneos, a fin de facilitar su adoración. Figura también una inscripción sencilla co el nombre que las identifica: SN ORENCIO / STA PACIENCIA. En 1578 fueron trasladadas de la iglesia de Loreto a la catedral de Huesca por concesión de Gregorio XIII.  Las cabezas de ambos santos se encontraban ya en ese momento engastadas en plata y presentaban el escudo del abad de Montearagón, Pedro de Luna (la de San Orencio) y la inscripción "Cofratia mea me fecit" (la de Santa Paciencia), lo que indicaba el patrocinio de los relicarios originales. Ninguna de las dos ostenta en la actualidad, sin embargo, las armas ni la inscripción descritas, que ya el Padre Ramón de Huesca (1792) no vio, pues según describe: "hoy no se ven estas  divisas por haberse renovado las testas de plata". No se puede precisar el momento en que se renovaron dichos relicarios, pues no aparece marca de punzón o platero que nos lo aclare, aunque por piezas similares conservadas en la misma catedral podriamos datarlos en algún momento del siglo XVII.